Relación entre la Cándida y la Salud Mental

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No solo el cerebro es el encargado de la salud mental, también el sistema digestivo e inmune mantienen nuestro cerebro sano y activo. Hace poco les hablé de esto en un artículo sobre la relación entre la depresión y la alimentación. La cándida, esa infección que casi todos hemos tenido alguna vez,  es una de las cosas que afectan nuestro estado de ánimo mientras pasa desapercibida. Ya les cuento por qué.

¿Qué es la cándida?

Es una infección por hongos bastante común, presente principalmente en el tracto urinario, vejiga y boca, aunque también puede afectar otras áreas. Hay muchas clases de cándida, y de hecho, viven naturalmente en nuestro cuerpo. La infección se da cuando la cantidad de cándida supera a la normal, llegando incluso a convertirse en candidiasis crónica. En casos en los que el sistema inmunológico de la persona es muy débil, la infección puede trasladarse al torrente sanguíneo y desde allí invadir otras partes del cuerpo; como los huesos y el cerebro (esto sucede principalmente en pacientes con cáncer, sida o enfermedades autoinmunes).

Algunas causas son: exceso de azúcares y harinas refinadas, exceso de alcohol, estrés, consumo de antibióticos, pastillas anticonceptivas, tratamientos para el asma (esteroides), quimioterapia, radioterapia, sistema inmunológico débil.

Síntomas

Los síntomas pueden parecerte muy comunes, pero si presentas 3 de estos es probable que tengas cándida.

  • Cambios fuertes de humor

  • Mal aliento.

  • Dolores en las articulaciones.

  • Infecciones frecuentes en la vejiga, vagina y garganta.

  • Desorden hormonal.

  • Parches blancos en la lengua y llagas en la boca.

  • Hongos en pies y uñas, infecciones en la piel.

  • Constantes gases, hinchazón, diarrea.

  • Constantes alergias nasales.

  • Fatiga crónica.

Cándida y salud mental

Como comenta la doctora Donna Gates del site Body Ecology, otros sistemas y órganos del cuerpo humano también afectan la salud mental y no solo el cerebro. En el caso de la cándida, muchos estudios han demostrado que existe una estrecha relación entre la pérdida de memoria y el desarrollo de enfermedades como esquizofrenia y trastorno bipolar, con un exceso de cándida durante largos períodos. Hombres con historial de cándida tienen más probabilidades de desarrollar esquizofrenia, y las mujeres pérdida de la memoria.

En general, las personas con cándida experimentan cambios de ánimo dramáticos, depresión, irritabilidad y ansiedad. Otra consecuencia es la “niebla cerebral” (brain fog), que es el nombre que los científicos han dado a los efectos cerebrales y emocionales de la fatiga crónica. Entre los síntomas de la niebla cerebral están: falta de concentración, desánimo, desesperanza, desmotivación, dolor de cabeza, confusión, falta de memoria y problemas para dormir.

Lo preocupante de la cándida es que, al ser tan comunes los síntomas, frecuentemente es mal diagnosticada y no se trata de la manera correcta. Además, estos hongos tienen el poder de invadir las células, crecer rápidamente en cualquier espacio del cuerpo y cambiar el PH a su favor. La medicina tradicional aún no le ha dado la importancia debida con respecto a la salud mental, sin embargo, cuando los pacientes se alivian de la infección por cándida, su estado de ánimo y capacidades mentales mejoran considerablemente.

#LVOTips para controlar la cándida y mejorar tu salud mental

Reduce el azúcar

La infección se alimenta del azúcar. Si eres de las que sienten esos deseos incontrolables de comer algo dulce, probablemente tengas cándida.

Reconstruye tu ecosistema interno

Consume probióticos todos los días, es la única manera de alimentar las bacterias buenas y promover su crecimiento. Algunos probióticos: yogurt, vinagre de manzana,  pepinillos, kombucha.

Nutre tus mucosas

Para que nuestro sistema digestivo, sistema inmunológico y ecosistema interno (microbioma) estén sanos, necesitamos que el tejido de las mucosas esté impecable. Esto se logra, entre otras cosas, con hidratación y aminoácidos. Los aminoácidos los consigues en las proteínas (vegetal o animal). Consume mucha agua y líquidos, para estar hidratada. También puedes intentar un suplemento de L-glutamina, un aminoácido que reconstruye tejidos.

Incluye aceites orgánicos y esenciales en tu dieta

Deja los aceites refinados a un lado (son irritantes e inflamantes) y cocina con aceite de coco, aguacate o sésamo. El aceite de coco tiene propiedades antiinfecciosas, haz oil pulling para combatir los hongos en boca y garganta. El aceite de orégano también es antifúngico;  agrega dos gotas al agua del baño, lavados vaginales o gárgaras.

Elimina las harinas refinadas, el alcohol y el café

Al irritar e inflamar las mucosas, preparan el terreno para que la cándida se reproduzca.

Consume caldos calientes de vegetales verdes, con mucho ajo y cebolla.

El ajo es un gran antiparasitario. Además se usa para fermentar lácteos y vegetales, al fermentarlos se convierten en probióticos.

Reduce el estrés

Como ya sabemos, los niveles de cándida se disparan cuando estamos sometidos a mucho estrés. Medita, haz yoga, corre, baila, respira; busca una actividad que te calme la ansiedad y practicala con frecuencia.

En mi clase Divina Digestión les hablo más de este tema y cómo mejorando su digestión pueden cambiar este problema. Ahí aprenderán los 5 pasos para una vida más sana y feliz a partir de una digestión óptima. Pueden generar ese cambio positivo tomando mi clase aquí

xoxo Gi