Relación Entre la Comida y el Estado de Ánimo

LVO Relación Entre la Comida y el Estado de Ánimo

Hace años, bajar de peso para mi significaba comer galletas, atún y lechuga. Casualmente, esas épocas fueron de mucha depresión. ¿Por qué? En realidad no es casualidad: existe una gran relación entre lo que comemos y nuestro estado de ánimo. Sólo ahora, después de años de estudio y práctica, me doy cuenta de la conexión que existe entre la depresión y la alimentación. Si te miras al espejo y no te gusta lo que ves, es porque no estás nutriendo tu cerebro. Una alimentación no-saludable hace eso: distorsiona lo que ves y lo que piensas. Por otro lado, si sientes que estás comiendo bien pero aún te deprimes, entonces puede ser que no estás teniendo una correcta digestión.

¿Cómo se relacionan la comida y el estado de ánimo?

Tradicionalmente a la depresión se la ha considerado como un problema de origen emocional o de la bioquímica del cerebro. Resulta que la nutrición también juega un papel muy importante en el nacimiento, duración y severidad de la depresión, como indica esta investigación de la Sociedad India de Psiquiatría. Sí, una mala alimentación genera enfermedades físicas y también mentales (Incluso esquizofrenia, trastorno bipolar y trastorno obsesivo compulsivo).

Vitaminas, minerales y ácidos grasos omega-3 son esenciales para la producción de los neurotransmisores que mantienen nuestro cerebro saludable; entre ellos serotonina, dopamina, noradrenalina y ácido aminobutírico. Es decir que lo que comemos afecta la estructura y funcionamiento del  cerebro, y en consecuencia, el ánimo. Obtenemos esos nutrientes de frutas, vegetales, carnes (seguro ya saben que el pescado es rico en omega 3) y en general, una alimentación balanceada.

La famosa serotonina se produce y se encuentra principalmente en el sistema gastrointestinal, donde se encarga de los movimientos del intestino; pero  también tiene que ver con la regulación del ánimo, el apetito y el sueño, por eso es que se le conoce popularmente como una sustancia de la felicidad y bienestar.

Cosas que pueden estar afectando tu humor

  • Comidas procesadas: aceites procesados, harinas refinadas y productos llenos de conservantes químicos inflaman el sistema digestivo. Si tu intestino está inflamado, estás estreñida y no puedes absorber las vitaminas y minerales.

  • Te saltas comidas o comes a deshoras: el cuerpo humano tiene un reloj interno, si saltas las comidas por estar haciendo “dieta” alteras el reloj. Los ácidos gástricos no tienen que procesar y se “comen” las paredes del estómago, no tienes energía y te sientes agotado sin razón.

  • Estás quitando grupos esenciales, como carbohidratos o proteínas.

  • Tienes una deficiencia de vitaminas y minerales; porque no consumes suficientes frutas y vegetales, o no las asimilas por mala digestión o estreñimiento.

  • Comes mucha azúcar: el azúcar es infamante e irritante del sistema digestivo.

  • No haces ejercicio con frecuencia: el ejercicio mueve el intestino y mejora la digestión.

  • No consumes probióticos, ni fibra: necesitamos alimentar a las “bacterias buenas” de nuestro intestino, de ellas depende la digestión y por tanto la absorción correcta de vitaminas y minerales.

  • Pasaste o estás pasando por un tratamiento con antibióticos o medicinas fuertes (quimioterapia o antidepresivos, por ejemplo): estos químicos, aunque sean útiles para muchas cosas, destruyen por completo la flora intestinal, alterando toda la digestión y la producción de serotonina. En consecuencia, generan depresión.

#LVOTips para mejorar tu estado de ánimo a través de la alimentación

  • No te saltes el desayuno, ni ninguna comida: intenta mantener en lo posible un horario regular para comer.

  • Aléjate del azúcar y los edulcorantes: endulza con miel o papelón, come la fruta picada en lugar de jugos, etc.

  • Nutre tus bacterias buenas consumiendo probióticos todos los días como yogourt, o vegetales fermentados como kombucha.

  • Consume proteína: nueces, granos, carnes no alimentadas con hormonas, quinoa, yogourt, queso de cabra, leche de almendras, etc. La proteína contiene aminoácidos, los principales productores de neurotransmisores.

  • Consume carbohidratos: dejemos el mito a un lado, no todos los carbohidratos son malos, de hecho dietas pobres en carbohidratos conducen a depresión. Los carbohidratos buenos se encuentran en frutas, trigo orgánico, maíz, granos, plátanos, papas, batatas.

  • Consume grasas: las grasas buenas (ácidos omega 3) son vitales para producir neurotransmisores y superar estados depresivos. Nueces, pescados, aguacate, aceite de coco, de ajonjolí o de oliva, son una buena fuente de omega 3.

  • Toma jugos verdes: están llenos de proteína vegetal, vitaminas y minerales.

  • Deja los productos procesados y busca los de origen orgánico y de mercados locales, sin fertilizantes ni aditivos químicos.

  • Evita el consumo de antibióticos, si no es necesario.

  • Toma un suplemento de vitaminas: la deficiencia de vitamina D y vitaminas del grupo B (entre ellas el ácido fólico), está directamente relacionada con la depresión.

  • Toma un suplemento de minerales como Magnesio, Zinc y Selenio: los tres son super importantes para la salud cerebral y hormonal, además no causan ningún efecto secundario. Si sus niveles están bajos, sufrimos de depresión.

  • Checa tus niveles Yodo, Hierro y Calcio: son necesarios para la sintetización de neurotransmisores, oxigenación del cerebro y otras funciones. Bajos niveles de estos minerales originan depresión, apatía y otro problemas.

Por último, recuerda disfrutar y amar lo que comes. No creo en las dietas estrictas, soy pro de que necesitas practicar un 80% la alimentación saludable y un 20% darte tus gustos y alimentar tu espíritu. Las personas que practican esto viven en balance y se dan la oportunidad de disfrutar salidas sociables sin remordimientos; siempre teniendo en mente que eso no es lo que hacen todos los días; que ese 20% no nutre sus células. Toma responsabilidad de tus acciones y sé consciente de lo que comes.

xoxo Gi